¿Valió La Pena Abril?

Opinion Valió la pena Abril¿Valió La Pena Abril?

José Antonio Torres

La guerra del 24 de abril de 1965, de la cual se conmemora en esta fecha el 53 aniversario fue una contienda bélica que por su carácter y fines contribuyó a la formación de una nueva conciencia social y política, rompiendo con los moldes impuesto hasta ese momento por la clase social dominante.

Esta epopeya intentó crear un poder popular sustentado en el pueblo, que en ese momento a lo único que aspiraba era el retorno a la democracia, debido a los temores que infundía en la población la idea de otro Trujillo.

Desde mi punto de vista no creo que se tratara de un tema ideológico, ya que ninguno de sus actores disponía de un plan ni una estrategia en ese sentido. De modo que la gente del pueblo luchaba y no sabía porque lo hacía; la izquierda no tenía un plan definido, y la consigna del PRD era solamente el retorno del Profesor Juan Bosch al poder sin elecciones.

Con esos criterios individuales no se hace una revolución en ninguna parte del mundo. De modo que les dejó algunos fragmentos de este poema de Abelardo Vicioso.

Ciudad que ha sido armada para ganar la gloria, Santo Domingo, digna fortaleza del alba, Hoy moran en mi alma todas las alegrías Al presenciar tus calles con movidas y claras, El rostro erguido y bronca la voz de tu trinchera: ¡Yanqui, vuelve a tu casa!

Sé ara que engullirte como sardina rondan Treinta y seis tiburones en tu ardiente ensenada, Celosos de los hombres que construyen la vida Y nunca se arrodillan en sus grandes batallas. Y tú estarás de pie, diciendo al enemigo: ¡Yanqui, vuelve a tu casa!

El cinturón de fuego que tu vientre comprime Puede volver cenizas la vastedad del mapa. Pero quiere decirte, guardiana de mis sueños, Que todos los infiernos y sus hombres se apagan En el océano inmenso de los pueblos que gritan: ¡Yanqui, vuelve a tu casa!

Quiero que sepas hoy que temo más que nunca, Corazón de la vida que prefiere la Patria. Que a todos los amores sembrados en el mundo Quito una flor y es poco para cantar tu hazaña.