Las migraciones en búsqueda de la supervivencia

Opinion - Las migraciones en búsqueda de la supervivenciaLas migraciones en búsqueda de la supervivencia

Fabio Herrera Miniño

Las migraciones han sido una constante en la historia de la humanidad desde aquella fuga masiva de los israelitas en tiempo de Moisés y de los faraones hasta el día de hoy cuando miles de hondureños marchan por senderos centroamericanos y mejicanos hacia la tierra prometida de los Estados Unidos.
Y los Estados Unidos ha sido desde los años del siglo XIX una tierra de inmigrantes que le dieron forma al poderío y supremacía económica sobre las demás naciones. Las migraciones europeas a Estados Unidos conformaron el valor de una nación joven dispuesta a prosperar que también se veía apoyada por migraciones chinas y mejicanas que poblaron la costa oeste de esa gran nación. Valiosos intelectuales y políticos han destacado esa supremacía norteamericana por esas migraciones- Ahora se ven invadidos por una indeseable masa de gente inculta y sin preparación que vienen a engrosar los puestos de trabajos ya desechados por los norteamericanos de arraigo o los asentados por largo tiempo y en donde los dominicanos acaparan una porción importante.
Las civilizaciones que han poblado la Tierra han sido estructuradas por el afán del humano de buscar nuevos horizontes para su mejoría. Y en ese proceso han labrado sus nombres y sus hazañas para que el mundo sea algo más generoso y proveedor de los medios para la superación y sostenimiento de la vida en condiciones dignas.
Y en este siglo XXI, la avalancha africana desde la costa norte de ese continente, se ha multiplicado hacia los países mediterráneos de Europa que reciben en cada verano a miles de indocumentados- Ellos crean problemas de alimentación y de hacinamiento con inconformidades sociales que estallan a cada momento en países europeos de un tradicional pacifismo desde que en 1945 finalizara la II Guerra Mundial. De ahí se definieron las potencias mundiales ubicadas en el hemisferio norte del planeta.
Desde España hasta Grecia, toda esa costa mediterránea europea, ha sido el blanco de los desembarcos de los seres humanos que llegan en frágiles embarcaciones. Muchas zozobran en el mar pero los demás reciben alojamiento y hasta llegan a los países nórdicos como Suecia que ya confrontan problemas con culturas muy diferentes a la tradicional de esos países fríos y altamente civilizados.
Hay una tendencia que agudiza ese trasiego humano en la búsqueda de la mejoría social y económica. La mermada marcha de los centroamericanos actualmente en alguna parte de México rumbo a Estados Unidos ha recibido más cobertura de los medios por tratarse de un enfrentamiento con un impredecible presidente norteamericano, que con sus atípicas reacciones, podría dar lugar a severos choques con un derramamiento desangre horroroso que alteraría las relaciones sociales y políticas del hemisferio y del mundo.
El trasiego humano desde Asia hacia los Estados Unidos es también notable y los cientos de muertos que se han registrados de personas asfixiadas en contenedores sin ventilación adecuada no es extraño a la conducta de estos días. Vietnamitas, filipinos, tailandeses y y apocos chinos encuentran en esos viajes su escape de la pobreza y llegan no solo a la costa norteamericana sino que hasta a Europa van aparar.
Pero la marcha centroamericana encierra una voluntad de ciudadanos de países que la corrupción política y la incapacidad de gobernar mantienen sumergidos en la pobreza a esas naciones. Los dominicanos enfrentamos la presión constante desde hace décadas de los vecinos haitianos que prácticamente tiene la puerta abierta hacia el este de la isla para desplazarse a su antojo.
Aquí los haitianos no tienen que realizar una marcha como la centroamericana, sino que el trasiego es constante y de pocas restricciones por parte de las fuerzas militares dominicanas. Y así vemos las concentraciones de haitianos en las ciudades con mayor prosperidad y empuje económico como son las de la zona este en particular el entorno a Punta Cana y Bávaro. En Puerto Plata el aumento es notable después que el turismo ha repuntado con las operaciones en el puerto de Amber Cove de Maimón y en Santiago ha obligado a las autoridades municipales a tratar de imponer sanciones y persecuciones que no terminan en nada ya que al poco tiempo vuelven de nuevo los indocumentados a establecerse en lugares donde encuentran clientes para sus servicios.
El caso dominicano es muy significativo ya que desde 1937 cuando Trujillo ordenó el Corte del perejil hubo una etapa de sosiego que desapareció a partir de 1961. Y desde 1980 ocurrió una explosión masiva de la oleada de indocumentados haitianos que sin temores llegan a la parte oriental de la isla. Ya no venían a cortar caña, y como Pedro por su casa, buscaban asentarse donde sabían que encontrarían trabajo. Y esas marchas haitianas improvisadas tienen a su favor la complicidad de las autoridades fronterizas donde ha surgido una clase militar de gran opulencia.

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